domingo, 30 de marzo de 2025

5 DONANTES SIEMPRE SERÁ UN BUEN DATO

  



   Hace unos días en la TV, en “prime time”, el cantante Pablo Alborán hacía un llamamiento a la donación de médula ósea. Todos los llamamientos para esto son pocos.

  Metido de pleno en el proceso de un trasplante de médula, ingresado como estaba en el hospital, recibí muchos mensajes de amigos acordándose de mí, recomendándome que viera la entrevista.

  Os pediré a quien no haya visto la entrevista de Pablo Motos en El Hormiguero con Pablo Alborán, que la vea para que cada uno tenga su propia opinión.

  Perdonadme si mi respuesta no fue la que esperabais.

 Aquí va mi opinión por si os interesa.

  Pablo Alborán es una figura pública con mucha repercusión y el programa de TV donde se emite el mensaje, un altavoz de un valor incalculable; seguro el mensaje llegó a millones de personas. De corazón, porque es verdad, les doy las gracias por sacar el tema. También le diría al programa que, de vez en cuando, en lugar de tanta política, dedique tres minutos a este tipo de mensajes. Este tipo de situaciones necesita más Pablos Alboranes.

  Quien escribe es el socio CO00593288 de la “Fundación JOSEP CARRERAS contra la leucemia” y, hasta que apareció mi enfermedad, mi número como donante de sangre era el 558.147.

  La fundación JOSEP CARRERAS y su programa REDMO hacen un trabajo tan inmenso que no os cabe en vuestras cabezas. Os invito a conocerlo y, ya puestos, a que aportéis a la fundación lo que os dicte la conciencia.

                           https://fcarreras.org/         



  Dónde está mi frustración, por no decir indignación.

  La cultura de la donación se vende relativamente mal haciendo estas cosas, de aplauso fácil y posterior postureo instagramer.

  Qué paradoja, en USA hay más y mejores donantes que en el resto del mundo: se matan a balazos entre la gente joven. Buscar estadísticas; en una sola ciudad son capaces de matarse a tiros 700 jóvenes en un solo año.

  En España, siendo un país mucho más solidario, mucho más bonito y, por qué no decirlo, hasta más culto, la realidad es otra.

  Está comprobado, pregúntenle a cualquier hematólogo si no me creen, que la llamada de un famoso a donar médula suele quedar en un fracaso.

  Intento explicarme mejor.

  Este es el proceso más o menos real de las cosas.

  Les llega el mensaje del famoso a miles o millones de personas. Un porcentaje elevado de estas personas piensa: “Qué famoso más guay, en cuanto pueda lo hago”.

  Al día siguiente, ese porcentaje, espero aún elevado por la notoriedad del famoso, no le da la vida ni las horas para sus propias cosas, como para acercarse hoy al lugar de su ciudad donde hay que apuntarse como donante. Pero palabrita que cualquier día va y se apunta.

  En Madrid que es donde resido ya os lo digo yo: O a un hospital con banco de sangre o en el Centro de Transfusión de la Comunidad de Madrid del que os pongo sus datos:

   - WEB: https://www.comunidad.madrid/hospital/centrodetransfusion/

    - Dirección: Esquina Av. de las Comunidades con Av. de la Democracia, s/n,  Vicálvaro, 28032 Madrid.

    - Teléfono gratuito: 900 303 530

    - Email: centro.transfusion@salud.madrid.org

    - Para establecer contacto con Equipo Médula: equipomedula@salud.madrid.org

    - Perfiles de RRSS:

         Twitter: @Madridonasangre y @EquipoMédula

         Instagram: @equipomedula

        Facebook: @eqmedula


    - Horario de atención al público:

          De 8:30 a 21 horas, de lunes a sábado.

          De 8.30 a 14 horas los domingos.


    - Medios de transporte

          Autobuses: 71, 130, 8   
          Metro: Valdebernardo (Línea 9)




  Porque hay que ir, esto no se hace por email. Te tienen que sacar una muestra de sangre para añadir a una base de datos los necesarios para donar. Pero como sigue siendo solidario, piensa: “Bueno, voy a hacerme donante de médula cuando pueda”. Confiemos que, siendo el famoso alguien de prestigio, muy seguido en RRSS, en dos o tres semanas, se apunten 500 personas, ¡que me estoy viendo arriba!

  Primera criba: el donante debe tener entre 18 y 40 años.

  A 500 personas menores de 40 años, ese día les dan toda clase de explicaciones, entre ellas que la donación es altruista, anónima y que nunca conocerán al rector de la misma (un surfista de Tarifa, una niña de Francia, una señora en Dinamarca o un inglés que visitó una semana Magaluf). Con nuestra legislación de protección de datos y de protección de personas donantes (6/2024, de 20 de diciembre), todos deben ratificar su compromiso para donar.

  Esas 500 personas quedan a la espera de serlo, hasta que “un desconocido” en vete tú a saber qué parte del mundo sea compatible con sus datos (aquí el programa REDMO se lo curra de verdad), pudiendo estar esperando esa llamada dos semanas, dos meses o medio año después, por no decir en cualquier momento.

  El día que eso sucede, se ponen en contacto con el posible donante para comunicárselo, pidiéndole que se acerque lo antes posible al lugar más próximo a su domicilio, donde puedan volver a informarle, debiendo ratificar su compromiso como donante.

  De esos 500, volver a preguntarle a cualquier hematólogo si no me creéis; con mucha suerte, les vendrá bien acercarse lo antes posible a no más, ¿qué? ¿un 1%?, 5 personas.

  No conozco si hay estadistas al respecto, pero si de alguien me puedo fiar, son de mis hematólogos que llevan más de un año salvándome la vida; a ellos se lo podéis preguntar. ¡Ojo!, y seguiría siendo una buenísima cifra 5 donantes. Para los 495 restantes ha pasado mucho tiempo y “les sigue sin dar la vida” para sus propias cosas, como para que justo ahora tener salir corriendo cuando alguien se lo diga.

  A esos 5 que llegan al final del proceso, les explican, por ejemplo, dónde deberá hacerse la donación, qué tratamiento previo de pinchazos de filgrastim debe ponerse los días anteriores y cómo se hace la donación, no menos de tres horas, para darle una esperanza de vida a alguien, además de volver a resolverle todas las dudas que le surjan.

  Para esos cinco, que nunca conoceré, toda la admiración es poca y la gratitud que les tendré no os cabe en vuestro corazón.

  Soy un afortunado, lo tuve fácil, teniendo un donante emparentado, mi hermana Paloma, que dijo sí en cuanto supo que éramos compatibles. 3 de cada 4 personas no tienen familiares compatibles, de eso sí hay estadísticas, ¿verdad Agus? Y aunque tampoco os quepa en la cabeza, hay familiares, posibles donantes emparentados que, por el motivo que sea, no quieren hacerlo. Incluso a mi propia hermana, porque así lo exige la ley que siempre hay que cumplir, le explicaron con claridad que no estaba obligada a ser mi donante si no estaba de acuerdo, y que a mí no se me daría nunca explicaciones del porqué. Su respuesta y reflexión que os la cuente ella.

 Conclusión: Vieron a Pablo Alborán, según datos de audiencia de ese día, millones de personas pedir donación de médula, resultado optimista 5 posibles donantes.

 Merece la pena que famosos hagan esta petición, sí, SIEMPRE.

  Resultado: Según datos de audiencia de ese día, millones de personas vieron a Pablo Alborán pedir donaciones de médula, con un balance calculado por mí “a ojo de buen cubero” de posiblemente 5 donantes.

  Dato objetivo del resultado final según me han explicado varias veces: fracaso absoluto.


Este artículo está dedicado a Adolfo y a Churruca.

Uno me pidió que la “liara parda” y a ley que lo estoy intentando.

El otro, ¡porque es puto crack!, detrás de esa cara de niño de Albacete, que parezco yo su padre.


Carlos Elipe Pérez    

Madrid, 30 de marzo de 2025

Día +193

Sígueme en Instagram: @carlos.elipe.perez



Pd: Artículo escrito para ser leído en una pantalla de formato mínimo de 6 pulgadas (15 cm).

lunes, 17 de marzo de 2025

QUÉ LE PASA A ALGUIEN QUE TIENE LEUCEMIA CON MÁS DE 50



PRÓLOGO

  Esto no es un texto de autoayuda. No soy un ejemplo de nada para nadie.

  Tampoco pretendo que sea algo lacrimógeno, dando pena por lo que sufro.

  Me gusta escribir y estar resistiendo el proceso de una enfermedad tan severa como es la leucemia, disponiendo de tiempo libre por la larga recuperación que este supone, da pie a que surjan muchas ideas, que con tiempo suficiente para hacerlo, pueden dejarse por escrito.

  No suelo releer lo que termino publicando, por lo que esto en realidad me sirve también, una vez dejado testimonio del proceso, para poder pasar página de una manera más eficiente.

 Si hay una sola persona que saca algo en claro de lo que escribo o se decide a ser donante de médula, me doy por bien pagado.






EL DIAGNÓSTICO

  El 8 de marzo de 2024 me diagnosticaron Leucemia Mieloide Aguda.

  Ese día, sobre las 21:30 estábamos en casa pensando qué cenar cuando sonó el teléfono. El médico quiso suavizarlo, pero tenía que presentarme de inmediato en el hospital.

  Eran las 22:00 y ya estaba en las urgencias del Hospital Universitario Infanta Leonor, ni acordarnos de la cena.

  Le llamaré Alberto: “Hemos visto células inmaduras en la analítica que te han hecho esta mañana”. Le interrumpimos, “¿Eso qué significa?”

  Soltó la bomba: “Tienes cáncer, leucemia concretamente, quiero volver a repetirte la analítica para confirmarlo y poder ponerle apellidos”.

Pasada más de una hora el facultativo volvía. “No hay error en el diagnóstico y no es del tipo crónica, en unos días podremos acotar más información, por ahora te quedas ingresado”.

Así llegó la noticia.

Qué mazazo. Qué shock. Qué putada.




LA CONMOCIÓN

  Ya ingresado en planta, el martes me confirmaron que sus apellidos eran Leucemia Mieloide Aguda con sobreexpresión CD33 y expresión de NPM1. Según el médico, bastante común entre los adultos, por tanto estudiada y con tratamiento claro.

  Eso del cáncer es algo que le pasa a los demás, incluso le puede pasar a gente cercana, pero nunca a uno mismo. Siempre he pensado que me voy a morir de viejo, como lo han hecho mis ancestros.

  Esta noticia no va conmigo. No puede estar pasando. Además, seguro “no es para tanto”, qué inconsciencia.

 Soy muy joven, nací practicante antes de ayer. Tengo muchas cosas pendientes por hacer, una vida plena de la que no puedo bajarme en marcha, ¡y mucho menos metidos en Cuaresma!

 Además, esta conmoción, este parón brusco de una vida más o menos ordenada no solo me afecta a mí de manera directa.

 Mi mujer, quien me ha llevado de la mano en todo el proceso y gracias a quien he podido superarlo, desde el miedo, la incertidumbre y la preocupación constante, se ha visto también obligada a bajarse de su vida, sacrificar su trabajo y hacerse cargo en solitario de las cosas cotidianas, planificadas para llevarlas en pareja, que no se han parado ni esperado en ningún momento. Hemos sido un buen equipo para salir adelante en este proceso tan complejo. Rezo porque todos los enfermos tengan a alguien así
.





CÓMO CONTARLO

  Esa primera noche, contra todo pronóstico, y pese a casi no poder pegar ojo, no le di demasiadas vueltas a la noticia. Más bien ordenar un poco las ideas de manera pragmática para saber qué cosas podía hacer ya ingresado en el hospital.

  En la misma cama de urgencias, al clarear el día, para que no se me olvidara nadie, seguía en shock, hice una lista de a quién debía de llamar para contárselo, a quién esperaría para hacerlo y, mentalmente, el ejercicio de qué debía explicarles a cada uno.

  Vas a dar una noticia a los más cercanos a ti, a sabiendas que van a derrumbarse ante ella, pero intentando convencerles que no hay de qué preocuparse y que no voy a ser yo del 25%. Según datos de la Fundación Josep Carreras, el porcentaje de curación para pacientes como yo, está en torno 75%.

https://fcarreras.org/pacientes/enfermedades-hematologicas-adultos/la-leucemia-mieloide-aguda-en-adultos/


  Era sábado y las pruebas para saber mi estado real no empezarían hasta el lunes a primera hora. Manos a la obra.

  Los primeros, mis padres. No pude contarles la verdad con toda su crudeza, más allá de explicarles que tenía algo muy serio. Aunque no les mentí, les aplacé al lunes, tras tener los resultados de las pruebas, para darles más información e ir poco a poco.

  No hay que mentir, en ningún caso. La enfermedad no hay que disfrazarla, hay que asumirla y así empezar a superarla desde el primer instante. Pero tampoco hace falta generar más dolor del necesario a quien te ha dado la vida.

  Mi hija. Para esto no hay reglas, manuales de autoayuda, ni nada parecido. Depende más de la madurez del menor que de cualquier planteamiento. “Papá está enfermo y las medicinas que necesita para curarse solo se las pueden poner en el hospital”. Esa fue la fórmula elegida. Nos marcó mucho que en su clase, el padre de una compañera había fallecido de cáncer el año anterior. Hoy su hija y la mía son buenas amigas. Usar esa palabra la generaría más miedos innecesarios.

  Sí fue una buena idea que viniera a visitarme antes de empezar con los ciclos de quimio, para que viera que era verdad lo que le estábamos contando, que yo no estaba tan mal y que un hospital no es un sitio horrible. Ella ayudó en la decoración de la habitación que durante la primera parte del proceso, he ocupado casi 100 días entre todos los ingresos.

  Siguiente paso, la familia y amigos muy cercanos. Qué dolor tener que llamarles. Qué manera tan cruel de causarles tanto dolor, cuando ni ellos ni yo tenemos la culpa.

  Primero la familia sanguínea: hermanos, tíos, primos. Llamada telefónica uno a uno. Para ellos la noticia es un jarro de agua algo más que helada. Cáncer, Leucemia, son palabras demoledoras, que hacen presentir el tañer las campanas a un duelo próximo. En realidad, sabiendo en mi interior que yo me voy a curar, mi preocupación era no hacerles sufrir más de lo necesario. Medir las palabras y ser siempre optimista. Ser yo el motor de la esperanza. No generar dramas, con estar enfermo es suficiente. Desde ese mismo momento se ofrecieron todos como posibles donantes. ¡Olé por mi familia!

  Más llamadas, amigos cercanos, esa familia que uno elige. Algunos no dejaron de llorar mientras se lo contaba; otros, de la impresión no supieron ni qué decirme. Pero, qué solidaridad más bonita he recibido desde ese mismo momento de todos y cada uno de ellos.

  Lo siguiente, un trago difícil, el trabajo. Aquí tampoco hay reglas, la verdad impera y los negocios son los negocios. Estar enfermo no es un buen negocio.

  Tengo mucha suerte. Para quienes trabajo, son personas honradas, como Dios manda, de una integridad fuera de lo común. Me hacen trabajar mucho, como es esperable de cualquier jefe, pero en las malas saben estar a la altura, me lo han demostrado una vez más. Qué providencia haber recaído en esta empresa. Mención especial para mis compañeros de trabajo, que siendo eso, compañeros que no amigos, no han dejado de estar preocupados por mí desde el primer momento.

  En el tintero han quedado por avisar un puñado de amigos a los que no he tenido fuerza para contarles algo así, posponiendo un mejor momento mental y médico para explicarles lo que me está pasando.





SER POSITIVO

  Todo el mundo dice que ser o estar positivo ayuda a sanar de cualquier enfermedad.

  Desde mi ignorancia creo que desde el punto de vista médico, estar alegre, contento, positivo, no cura una enfermedad como el cáncer. Pero previene que aparezcan efectos secundarios que pueden derivar en serios problemas.

  Entrar en depresión no es una opción.

  Un enfermo de leucemia no necesita dramas a su alrededor, por lo que yo no puedo ser el causante de los mismos. Cada sonrisa es una pequeña victoria.

  Sabiendo en mi fuero interno que esta leucemia que no va a poder conmigo, quiero volver a mi vida rutinaria sin más secuelas de las necesarias.

  Me considero un tipo corriente, no soy fuerte, ni un ejemplo para nadie, (las veces que habré escrito esta frase), puede que sí algo intenso, pero sin especiales cualidades.

 Pero a ser positivo, nadie puede superarme.

 Desde el primer momento he visto siempre el vaso medio lleno y me he aferrado a las buenas noticias para seguir sonriendo.

 Tras decirme el facultativo que tenía leucemia ese 8 de marzo, pensé que ya tenía la primera buena noticia: no tenía problemas de columna, puedo seguir siendo costalero si me recupero. Cada uno con sus caunadas.

  Y como esas, todas. Pérdida de peso, mejor me queda la ropa. Depilación gratis para el verano y por fin se ve de lejos que no tengo un pelo de tonto.

  Tiempo ingresado, tiempo para escribir. Ver cómo la gente te quiere y se preocupa, devolverles con una sonrisa todo ese cariño. Decirles que les quiero.

 Nunca dejarse ir, ser optimista es clave.

  Ayuda a superar el proceso, soportar los días malos que son muchos y permite que quien te rodea pueda ayudarte.







ENFRENTARSE A LOS CICLOS DE QUIMIOTERAPIA

  La quimioterapia es el mal necesario.

  Su nombre no da tanto pánico como cáncer o leucemia, pero es puro veneno. Es lo peor de la enfermedad. De hecho, algunos pacientes no pueden con ella al no soportar el tratamiento de quimioterapia.

  Es un veneno que, curiosamente para curarte, te deja KO desde la primera dosis. Sin contar que es acumulativa, cada dosis acumula toxinas que se suman a la siguiente.

  Enfrentarse a ella por primera vez, una gran incertidumbre. Recibo la primera dosis el viernes 15 de marzo.

  En realidad, son sus múltiples efectos secundarios, de los que he disfrutado ampliamente, los que dejan el cuerpo para el arrastre con un más que evidente deterioro físico.

  En el caso de la leucemia, la quimio te deja sin defensas por lo que se hacen peligrosas hasta tus propias bacterias. Una leve infección puede acarrear un gran disgusto. Extremar la higiene personal, lo que debe aportar el enfermo. Lo demás te lo dan hecho.

  Siempre en mi toque personalista, lo que creo peor me ha sentado ha sido la mandanga naranja, que es como llamo a la quimio compuesta con antraciclina. No hay que asustarse, pero es una cabrona.

  Los días malos de ingreso, asumiendo en carne propia los efectos más granados de la quimio, me los guardo para mí en la soledad de la habitación. Esa ha sido la Cruz que he debido soportar en una Cuaresma muy especial. Son cosas que tenían que pasar, que asumir para curarme. He hecho lo que he podido con el mayor estoicismo posible.

  Muchos días me acordaba de Irene, una niña, toda una fuente de inspiración que ya ha pasado por este proceso. Si ella pudo, yo debía poder.

  Desde un punto de vista clínico hablo del tratamiento que ha sido aplicado a mi caso: he recibido dos ciclos de quimioterapia llamados de inducción a la remisión, con una pauta de administración de 7 (dosis de citarabina) + 3 (dosis de antraciclina), durante una semana en formato 24/7, más un tercero, llamado de consolidación con seis dosis o bolsas de citarabina, en una pauta de administración cada 12 horas.


  Me han supuesto un total de 74 días de ingreso hospitalario repartidos en 1er ciclo: 28 días (del 8 de marzo al 4 de abril) + 2º ciclo: 26 días (del 29 de abril al 24 de mayo) y 21 días en el 3er ciclo (19 de junio al 9 de julio).

  Otro día escribiré del trasplante de médula ósea.





ESTANCIA EN EL HOSPITAL

  Durante todo el proceso de tratamiento he estado en manos de Dios y de los médicos.

  Gracias, gracias y mil veces gracias a todo el personal sanitario y demás personas que han estado cuidando de mi salud durante todos los días de ingreso.

  Lo resumo fácil. Los médicos del servicio de Hematología del Hospital Universitario Infanta Leonor de Madrid son unos craks.

  Me han hecho “mil perrerías” y pruebas de todo tipo a cualquier hora, sin piedad, pero con toda la empatía que han podido, acertando siempre con el tratamiento. Han sabido cómo salvarme la vida. Qué más puedo pedir.

  Han estado a mi disposición de manera inmediata, todos los recursos tecnológicos del hospital, y no han sido pocos. Nadie paga tantos impuestos en su vida para compensar un tratamiento de este tipo. Los que disfrutan de la vida cómoda en Andorra, espero un día sepan entenderlo.

  Gracias a los cuidados de todo el personal sanitario, fundamentalmente del equipo de enfermería de la planta de Hematología y del Hospital de Día, tal y como me advirtió el Dr. Churruca, han conseguido que me haya aburrido como una ostra la mayor parte del tiempo, que es exactamente lo mejor que le puede pasar a un enfermo ingresado por una leucemia.

  Mención especial a los voluntarios de la Asociación de Ayuda Contra el Cáncer y su visita diaria. De esos ratos de conversación tiene mucha culpa que aparezca este artículo. Nos hemos hecho socios y nos han brindado un servicio increible.

                                 www.contraelcancer.es/

  No puedo olvidar esa manzanilla servida con cariño por las auxiliares a las 23:00 para irnos a dormir.

  Para que no todo parezca una balsa de aceite, un suspenso a la comida que sirven a los enfermos en el hospital. Muy, muy, pero que muy mejorable.

  Para concluir, como esto es una confesión en toda regla, contar que, con todas las limitaciones, he recibido más de una noche la visita del padre D. Jesús Enrique, dcjm, al que considero mi director espiritual, y que me han hecho mucho bien. Esa ayuda ha sido inconmensurable.





LA DONACIÓN DE MÉDULA

  Si estás leyendo esto y no eres donante de médula, ¡ya estás tardando!

  Es demasiado fácil ser donante de médula, para no serlo. La satisfacción de hacerlo es inmensa, impagable, porque las mejores cosas de la vida, suelen ser esas que no se pueden pagar con dinero.

       https://www.comunidad.madrid/servicios/salud/donacion-medula-osea


  No es negociable. Como ser donante de sangre. La sangre como sus células no se fabrican en un laboratorio. Hay que serlo si se es una persona óptima para hacerlo. En mi caso, tras la enfermedad, como es lógico tengo que dejar de ser donante, pero tú que lees esto, si puedes hacerlo, hazlo.

  Hoy en día tienes dos caminos para ser donante de médula. Puedes hacerlo altruistamente de manera anónima y te quedas para ti con esa satisfacción interna de estar haciendo lo correcto, pudiendo salvar una vida si llega el momento.

  O lo haces público. Te vas haciendo un book de fotos de todo el proceso para publicarlas y, aunque tus seguidores ya saben que eres guay, ahora puedes presumir en RRSS de ser solidario y salvar una vida. Si finalmente no te rajas, que es lo que suele pasar con el postureo del que se cree que la vida real está en los likes de las RRSS ¡Todo son ventajas!

  Yo tengo la gran suerte de tener en mi familia un donante, mi hermana Paloma, que permite un trasplante de médula ósea alogénico: cuando las células madre sanas se obtienen de la sangre o la médula ósea de un donante emparentado que no es un gemelo del paciente, o de un donante no emparentado con características genéticas similares a las del paciente.

  Pero no todos tienen esa suerte. Tres de cada cuatro enfermos no tendrán un familiar compatible que les salve la vida. Es el momento en el que los demás podemos y debemos ayudar.

  Aquí otra mención. Es para el programa REDMO de la Fundación Josep Carreras contra la leucemia, que coordina a nivel mundial y de manera altruista, la búsqueda del donante no emparentado para quien necesite ese trasplante alogénico en cualquier parte del mundo. Al informarme sobre este, no he salido de mi asombro:

   https://fcarreras.org/       Os lo dice el socio: CO00593288


  Por ahora creo que es suficiente información




Carlos Elipe Pérez

Madrid, marzo,2025



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- LA VIDA DESDE MI ATALAYA  -

http://lavidadesdemiatalaya.blogspot.com/2025/03/que-le-pasa-alguien-que-tiene-leucemia.html



http://lavidadesdemiatalaya.blogspot.com/




sábado, 8 de marzo de 2025

MI PARTICULAR “ESCIPIÓN EL AFRICANO”

 

Foto: Escipión el Africano o Publio Cornelio cónsul Romano, que llego a ser comandante de las Legiones, Censor y Princeps Senatus. Tras seis derrotas anteriores, 7º comandante elegido por Roma para acabar con el indomable pueblo numantino, cuestión que consiguió en los primeros meses del 133 a. C.




  Es mi momento, es el momento, es 8 marzo de 2025 y hoy llevo justo un año entero de batalla desde aquella noche viernes del 24, mierda de año bisiesto, donde me confirmaron cuál era el nombre de mi enemigo, poniendo cara a mi Escipión, la LMA.

  Hoy sigo inmerso en ella, aún no ha terminado, con otro oponente, pero estamos en plena pelea, de seguro meses por delante, cruenta, a veces desigual y casi despiadada.

  No es tiempo para parar, no voy a parar.

  Estoy preparado, es una declaración de intenciones y así soy para afrontar esta larga pelea: me creo un tipo recio y noble, estoico. Intento hacer el bien y sonreír. A veces mal hablado, haciendo siempre de la puntualidad una virtud. No dejo las cosas a medias, por encima de todo cumplir la palabra dada, no soy humilde y sí muy, muy cabezota.

  Soy hijo, esposo, padre, hermano, tío, sobrino, padrino y amigo de gente que me quiere mucho.

  Estoy tremendamente orgulloso de ser como soy, con todo lo anterior y un buen saco de defectos. Soy realmente afortunado.

  Lo que sí seguro soy puro soriano, oriundo de una tierra inhóspita, hostil, de picos pelados y riscos de pieles marrón barro, heredero fiel de aquellos hombres de una Numancia que jamás supieron rendirse.



Foto: “Caballito de Soria” Hoy en día, esta fíbula se ha convertido en un emblema de la ciudad de Soria y de toda la provincia, representando la mentalidad de sus habitantes: “siempre luchar, nunca rendirse”.



  Pero quiero mejorar la estirpe de mis ancestros, no perderé la última batalla. Voy a pasear a mi particular “Escipión el Africano” bajo un arco del triunfo, subyugado por el acero templado de mis dos Espadas invencibles, templadas en el mejor acero, el del amor incondicional. Esas espadas, me llevan siempre a la victoria.

  Este Escipión no podrá con este numantino, no lo ve venir, no podrá esconderse de su esta vez derrota segura.

  El aún no lo sabe pero está sentenciado: “alea jacta est”.


  Antes de terminar explicaré una pequeña historia.

  Existe una pócima mágica que bebemos los hijos de Numancia desde hace más de dos mil años y que ya entonces conseguía que tras su ingesta en grandes cantidades, hasta más de media docena de comandantes romanos perdieran sus batallas contra mis ancestros en las riveras del Duero.

  Habrá victoria segura y habrá que celebrarlo, tarde o temprano.

  Esperemos más temprano que tarde, en una gran festejo invitaré a todos conmigo para compartir grandes cantidades de esa pócima mágica que hoy sigue existiendo y que podría hacernos a todos invencibles, al menos ese día.

Por Carlos Elipe Pérez.

Madrid, febrero, 2025


Foto: “Trisquel celta” asociado a Numancia que llevo en mi llavero personal.

domingo, 16 de febrero de 2025

EL VASO SIEMPRE MEDIO LLENO.

 

Este texto está basado en una experiencia real como paciente trasplantado de médula ósea de un donante alogénico emparentado, en el momento de afrontar la noticia de ser trasplantado

No está pensado para dar consejos, nadie los busque y solo contaré como ha sido mi caso en función de mi enfermedad LMA (Leucemia Mieloide Aguda), mi estado de salud físico y mental y la experiencia vital en el momento de afrontar la noticia.

Mis conocimientos como enfermo se basan únicamente en la experiencia vivida y en lo que me han ido pautando los médicos en cada momento. No aporto nada más, por qué no tengo otro tipo de información.

Me llamo Carlos Elipe, 53 años, madrileño, casado y con una hija de 10 años. Mi donante ha sido mi hermana Paloma, con un alto grado de compatibilidad.

“Lo importante no es lo que nos pasa, si no como lo afrontamos y quien nos acompaña en el camino.”



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En primer lugar tengo que reconocer que soy una afortunado, por disponer un donante, emparentado, tan óptimo y tan cercano del que siento orgullo.

También me sé afortunado en que el trasplante pueda llevarse a cabo en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, en mi ciudad, centro de referencia de primer nivel europeo para este tipo tratamiento, donde se han realizado con éxito cientos de ellos.

El equipo médico de hematología, resto de especialidades implicadas, enfermeras/os, resto de personal sanitario, equipos psicológicos, etc. son verdaderos profesionales que saben llevar a cabo de manera muy protocolizada este tipo de tratamientos, se nota que lo han realizado muchas veces, que no han experimentado conmigo, y han ido dado respuestas concretas y acertadas a cada una de las fases que he ido pasando.

Por poner una nota discordante, diré que la comida del hospital no está al mismo nivel, es muy lamentable y muy mejorable.

“El vaso siempre medio lleno”

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Tras afrontar la leucemia durante meses con los tratamientos previos de quimioterapia, se abrió la puerta a recibir un trasplante autólogo de mis propias células madre, contando siempre con el alogénico de mi donante. Como me habían ido explicado en las vistas previas para preparar la posible aféresis, las diferencias entre el uno y el otro en cuanto a riegos y recuperación son muy grandes.

Recibir la noticia que el trasplante finalmente sería alogénico y no endógeno supuso un cierto jarro de agua fría.

Pero siempre hay que ver el vaso medio lleno.

Pese a tener muchos más riesgos, efectos secundarios y una mayor dificultad en la recuperación, este tipo de trasplante mejora mucho a futuro la no reaparición/recaída de la enfermedad.

Y si por el motivo que fuera, pasado el tiempo apareciera una recaída de la enfermedad y necesitara un nuevo trasplante, esta vez obligatoriamente alogénico, pudiera darse el caso de no tener donante.


“La vida nos cambia en un instante y da muchas vueltas en un solo día.”

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Recibir toda la información que supone un trasplante alogénico es un tsunami. Un baño de realidad cruda y descarnada. El médico explica de forma muy detallada todo el proceso, de principio a fin e incluso de la futura recuperación.

Explica los beneficios y los riesgos sin tapujos, sin edulcorarlos, hablado de recuperación total o de una posible muerte, según nuestro organismo acepte el injerto. No se le podrá reprochar que no haya contado todo con pelos y señales

Hay que estar preparado para asumir el reto y afrontarlo de cara, en realidad, no hay otra opción.

El vaso vuelve a estar medio lleno. La ventana de oportunidad es esta, el futuro pasa por un buen trasplante y de acuerdo con el médico, en mi caso dije si, al instante, sin tiempo que perder. Firmé in situ toda la documentación y les pedí que se unieran manos a la obra.

También acepte entrar en los estudios que realiza el departamento de hematología por si mi caso pudiera ayudar en investigaciones futuras, me sentí mejor haciéndolo.

Reconozco que tras la recepción de toda la información hubo alguna lágrima de mi mujer que me acompañaba, por qué me quiere, me cuida y no se ha separado de mi lado en todo el proceso, viviéndolo en primera persona.

Pero la situación no necesita más drama del que ya tiene y así lo afronté. No es que sea duro de alma, y claro que tuve miedo, de hecho al salir llamé a mi abogado para hacer testamento, pero sin el trasplante el futuro es mucho más incierto.

Asimilando la noticia durante los siguientes días, intenté ser práctico todo el tiempo del que dispuse previo al ingreso. Formalizar ese testamento, comer bien incluso a capricho, hacer ejercicio para estar lo más fuerte posible de cara al mes de cama que venía por delante, hacer lo que me venía bien en cada momento

Y por supuesto explicar lo que me estaba pasando a todo mi entorno.

Como he dicho al principio y lo reitero: “Lo importante no es lo que nos pasa, si no como lo afrontamos y quien nos acompaña en el camino.”

Desde que en marzo de 2024 me diagnosticaron la enfermedad LMA y me bajé de la vida que llevaba por operativo médico, no he estado solo en ningún momento.

Fundamental mi mujer que a mis ojos, siempre ha estado llena de entereza. Y con ella mi hija, mis padres, hermanas, y resto de familia que se han encargado de mi vida fuera del hospital, preocupados todo el día por mí. Gracias a ellos ha sido “muy sencillo estar enfermo”. Los días previos al ingreso del trasplante  aproveché para hablar con todos. Les conté lo que iba a pasar, cada uno a su nivel de comprensión, pero no para despedirme, ni insuflar miedos y tristezas, si no para que siguieran acompañándome con esperanza.

Y también hice exactamente lo mismo con eso que llamamos la familia que uno elige. El vaso sigue estando medio lleno. Reitero, soy afortunado y tengo un buen puñado de familia elegida que no me ha dejado solo en ningún momento, desde el primer día. A ellos también les llamé, y tampoco para despedirme, si no para decirles que todos y cada uno de ellos se venían al trasplante conmigo y que por supuesto no dejaríamos de escribirnos mensajes, no tanto de ánimo, si no para que supieran las buenas noticias del proceso directamente de mí.

“No he estado solo en ningún momento”

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No sentirme solo ha sido mi tabla de salvación y acicate para salir adelante. Sin pedirlo ni esperarlo he tenido cada día una enorme ola de solidaridad y compromiso de todo mi entorno, familiar, amigos, del trabajo, incluso de personas de las que no esperaba nada y que han estado a la altura.

Dar la cara, afrontar el trasplante, tener una opción de futuro y poder volver a ponerme en pie para estar a la altura de todas las personas que me han acompañado y tratarles a ellos como me han tratado a mí, otro motivo para la pelea. Siempre hay algo bueno donde poner el foco.

Me hicieron el trasplante de médula ósea el día 27/09/2024, en el servicio de Hematología del Hospital Universitario 12 de octubre, planta baja, habitación 4 (antiguo hospital)  y escribo este texto en el día +140, en plena pelea de la recuperación del injerto contra el huésped, pero esa es otra historia que aún está por terminar de definirse a contar en otro momento. El vaso siempre ha estado medio lleno, ahora estoy intentando terminar de llenarlo.

Carlos Elipe Pérez

16 de febrero de 2025   

 

-         LA VIDA DESDE MI ATALAYA  - http://lavidadesdemiatalaya.blogspot.com/

sábado, 6 de mayo de 2017

ÚLTIMA VISITA AL CALDERÓN

  Hoy es un día francamente especial. 

  A cada uno le gusta lo que le gusta y le duele lo que le duele y en realidad no puedo explicar lo que se siente si no compartes mi locura. 

 Hoy es la última vez que acudo al Estadio Vicente Calderón a ver un partido oficial del Atlético de Madrid. 




  Es un día agridulce. Agrio, porque las despedidas nunca fueron buenas, porque las circunstancias hacen que venga solo sin mi hermana que me ha acompañado tantas y tantas veces, por saber que no volveré aquí para llorar o gritar. No volveré para cantar a los que luchan como hermanos, porque nadie sabía su nombre cuando el equipo sufría. Porque aquí sabemos lo que es sufrir pero también lo que es ganar y ganar y ganar y ganar y ganar y volver a ganar ....................    

Por saber cierto que derribaran mí casa, por justo eso, por saber que no volveré. 



   Dulce, porque es para mejor, porque nada como el olor a nuevo, porque lo mejor está aún por llegar, porque seguiremos haciendo camino e historia en el nuevo Metropolitano. 

 Dedicado a mis atléticos de corazón, desde mi madre que me trajo al Calderón aún dentro de su vientre hasta el último que hoy sabe lo que me pasa, pues ha vivido dentro del calderón con pasión, Calderón que es su casa. 

 Madrid a 6 de mayo de 2017 

 Carlos Elipe Pérez
 socio 19.222

sábado, 24 de diciembre de 2016

FELIZ NAVIDAD

La familia ELIPE MARTÍN os deseamos a todos de corazón una muy feliz navidad y un prospero año 2017 cargado de amor y salud.


lunes, 17 de octubre de 2016

PASIÓN POR LA FOTOGRAFÍA

A diario hago gran cantidad de fotografías, de esto, de aquello y de lo demás allá. Para coleccionarlas y poderlas ver de vez en cuando desde cualquier lugar,  creé una cuenta en la red social Flickr, especializada en el mundo de la fotografía.

Estos días he realizado una cuantas fotografías que suman a la colección y paso a presentar un puñado de ellas.





























viernes, 18 de septiembre de 2015

VOLAR NO ES DIVERTIDO

Recuerdo como si fuera ayer la primera vez que volé en un avión: Viaje fin de curso a Mallorca con el colegio.

En mi memoria y claro como el agua, está aun esa noche, como al acercarnos por la autopista al aeropuerto y desde muy lejos, brillaban sus luces, iluminando las aeronaves aparcadas en las pistas. O el descender a la carrera por finger de acceso al avión como si accediéramos a una nave espacial y que tristemente para todos aquellos niños, no los cortaron a media bajada.

Si cierro los ojos, noto el vaivén de la destartalada jardinera zigzagueando entre los aviones, y subir las escalerillas de acceso al avión como tantas veces había visto en el cine. Ya dentro, sus estrechos asientos y sus “sorprendentes” mesitas plegables; las azafatas y las mil llamaditas al timbre para que vinieran.

Y por fin, la velocidad del despegue, la cena gratis total que nos sirvieron y que me pareció riquísima, o Vacilar con los compañeros sobre el mito de hacerlo en el cuarto de baño. Pero entonces todo eran excitaciones por las novedades. También aluciné el primer día que monte en el metro, o el que día que entré por primera vez en un McDonalds. Juventud inocente, bendito tesoro.

Hoy, después de un incontable número de vuelos, me rebato a mí mismo y a mi memoria que volar no es divertido.

Y no, nos es que sea un “melendi” y me de pánico volar. Y eso que sustos que contar tengo mil. Aun me duele el tremendo chichón, al dar con la cabeza en el porta equipajes, tras una supra turbulencia llegando al aeropuerto de Mahón en Menorca unas vacaciones de aquel ya olvidado verano de 1990, ojo cinturón de seguridad abrochado y todo. O una hora con todos sus minutos de "botes" en un vuelo a París una mañana de febrero de 1992. O los gritos descompuestos de un bebe, sintiéndonos aplastados por la presión en los oídos de un vertiginoso descenso, llegando en 2008, en una fría noche de noviembre a Barcelona.

Pero no, no es eso. Es hoy, es el momento presente, camino del aeropuerto de Alvedro en la Coruña, empezando el regreso a casa tras una larga semana de trabajo.



La previsión climatológica es de esas, de las que ahora nos acojonan con el término "ciclogénesis explosiva", por lo que preveo que vas ser un divertido vuelo de sustos y rebotes, dolor de oídos y sin poder levantarnos del asiento.

Y si, podré parecer uno de esos chulitos de traje y corbata sabiondos y resabiados de aeropuerto, de los que sabemos que “lo tenemos todo controlado”, y que miran por encima del hombro, a los que se ve a la legua que vuelan por primera vez. Pero es que para mi desgracia, he llegado al control de seguridad del pequeño y coqueto aeropuerto, justo después de dos autobuses del “inserso” repletitos de abuelos destino de Benidorm.

Ríete de las Termópilas, flipa la batalla que tienen los de seguridad con ellos, requisando dentro de los tremendos bolsos de abuela, que más que equipajes de mano, parecen los baúles sin fondo de la Piquer, bocadillos tentempiés de un oloroso chorizo gallego envueltos en el chivato papel de plata, todo tipo de recipientes que supuestamente contienen agua e infinidad de artilugios varios, como navajas y cortaúñas. Mención aparte, la dantesca imagen de ver a dos abuelos con los pantalones por las rodillas, tras ser obligados a descalzarse de sus recias botas y quitarse el cinto.

Cuando hoy consiga llegar al control, igual ya estoy jubilado también.

Y por si fuera poco, el vuelo sale con mucho retraso acumulado. Es la hora programada de embarque y el avión ni siquiera ha llegado hasta aquí, en su vuelo de ida.


Hoy llegaré a casa a Dios sabe qué hora.

Dedicado a los que no han volado nunca....

martes, 15 de septiembre de 2015

DISCUTIR

Yo y mi preciado tiempo. 

Discuto con el portátil por que el correo electrónico no termina de cargarse. 

Discuto si tarda 5 minutos en contestarme un WhatsApp. 

Discuto con el taxista pelotudo que tarda tres minutos en despachar a un viajero y se para justo delante de mi parando el tráfico y cortando la calle por la que transito. 

Discuto en el supermercado con la señora que con el carro lleno de compra, no me deja pasar delante y pagar mis dos míseras barras de pan. 

Discuto con el conductor del camión de la basura que tarda un mundo en arrancar tras vaciar los contenedores. 

Discuto con la inepta de delante que tarda tres segundos en arrancar cuando el semáforo se pone en verde. 

Discuto con el tren que viene con dos minutos de retraso, al pasar por delante de mi en la estación.



Tengo que hacérmelo mirar, tengo que volver a estar de vacaciones.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

CALIFORNIA ME ESPERA

Un año, un año esperando este día. 

Ha sido un largo camino hasta llegar a hoy. Primero el idioma. 

Seis meses de curso intensivo, fundamentalmente técnico. En agrónomos nos enseñaron ingles, pero los tecnicismos y las nuevas técnicas había que aprenderlas.

Luego los formalismos. Pasaportes, visados, permisos, etc... un sinfín de burocracia que ha retrasado el viaje hasta en dos ocasiones. 

Más,la vivienda. Elegir el lugar, ni demasiado cerca del trabajo para poder desconectar en las horas de ocio, ni lejos de nada para poder aprovecharlos. 

El coche. Imposible, de todo punto imposible tenerlo cerrado desde España. 

Incorporado al destino, será lo primero que adquiera. Hoy se cumple un sueño, trabajar como enólogo en las bodegas Robert Sinskey en el valle de Napa.

Estoy en el aeropuerto, ya he facturado. California me espera.


 bodegas Robert Sinskey - http://www.robertsinskey.com/


lunes, 27 de julio de 2015

UNA IMAGEN VALE MAS QUE MIL PALABRAS

Es sabido  que una imagen vale mas que mil palabras y hay momentos en los que el silencio no es mejorable. Traigo al blog cuatro instantáneas realizadas el 25 de julio en Somolinos, provincia de Guadalajara.






viernes, 10 de julio de 2015

MALDITOS BASTARDOS

El que espera desespera. 

Los nervios atenazan mi estomago, ni siquiera he podido cenar.

En estos últimos minutos he mirado al menos cien veces el teléfono por si me llamabas, esperando cada vez que miraba, que así hubiera sucedido.

Tener noticias tuyas, saber de ti, qué te pasa, que está ocurriendo, hablar contigo es algo que se ha hecho imprescindible en mi vida cada día.

Por fin suena el teléfono.

Corro el pasillo de casa a toda velocidad y me abalanzó sobre el terminal.

Ha sonado solamente cuatro veces, escaso diez segundos, pero me han parecido eternos, pensando en que podrías colgar si no llega a descolgar el teléfono.

"Si, dígame" me sale temblorosa la voz, esperando tu respuesta al otro lado.

"Le llamo de su operador telefónico".

Aplasto el teléfono contra su base cual jugador de baloncesto machaca la canasta y desde lo más profundo de mi sale un “malditos bastardos”.



viernes, 3 de julio de 2015

HISTORIAS DE TRENES

Las  prisas y el desorden habitual han conseguido que llegue por los pelos a la estación. Mi nombre sonaba por la megafonía, para que de manera inmediata subiera al tren. He sido el último viajero en encaramarse al vagón.  

Así he tenido que sentarme en contra  de la dirección y esto siempre me da ligero dolor de cabeza; largo viaje me espera.

Sin  embargo, hoy casi lo prefiero;  me está permitiendo que vea la ciudad que dejo atrás y me pueda despedir lentamente de ella. Veo las agujas de la catedral en la que tantas horas me he pasado estos meses trabajando. Luce esplendida tras la restauración acometida.

Con la mirada perdida en el infinito, a través del ventanal del vagón, veo los paisajes como el que ve la vida pasar. Pequeñas casas jalonan nuestro viaje, preciosas colinas llenas de ocres colores, propios del otoño que todo lo envuelve.

El tren se detiene. Es un pequeño apeadero de una coqueta aldea.  En el andén, una joven pareja se besa apasionadamente. Mientras ella sube al tren, el llora desconsoladamente por la ya ausencia de su amada. Que tierno cuadro para una despedida, que desgarradora imagen la de una separación no deseada.



El tren de nuevo arranca. Hoy, parece que no soy el único que deja atrás el pasado.

viernes, 29 de mayo de 2015

SOLO ENTRE TANTA GENTE

Solo entre tanta gente. En medio de la multitud el recogimiento el sublime. Parado, quieto, inmóvil, de pies en medio de una calle a otra hora ocupada por el ruidoso trafico capitalino, me sumerjo en los pensamientos más básicos pero esenciales.

El suave terciopelo que acaricia mi cara y que me hace pasar calor y agobio indescriptible, es sin embargo el mejor escudo.

Cada uno lleva las cosas como quiere o puede, yo lo hago en mi verdad, en mi penitencia del sofoco y de no poder ver lo que me gusta, teniendo así las cosas todo el sentido.

Suena a lo lejos el golpeo de un martillo. Dejo que la emoción recargada durante un año de larga espera invada mi alma.

Suenan los primeros aplausos que no son para mi, pero que siento como míos. Y se hace la gloria visible, y se encogen los corazones mas duros.

Y sin darnos cuenta, en un instante precioso y preciso y sin dar tiempo a saborearlo, todo termina y tendremos que volver a esperar un año de recarga.

Foto de Álvaro Gª Fuentes @alvarogafu

viernes, 22 de mayo de 2015

COMO BONNEI Y CLYDE

El calor sofocante, como si fueran las cinco de la tarde del quince de agosto. El ambiente está cargado, casi irrespirable. Para aplacar la tensión, pido al triste abogado de oficio que me han asignado que rebusque en mi ajada americana un cigarrillo que llevarme al pecho, pero ni eso.

Que hubiera pasado si la respuesta hubiera sido no. Cual serian las consecuencias de la irrefrenable locura acontecida en la noche de autos, si la respuesta hubiera sido no. Cual fortuna disfrutaríamos si la respuesta hubiera sido no.

Cruzarse en mi camino ha deparado en el mayor de los acontecimientos de mi vida.

Hoy, aquí y ahora, solo y desarmando, esposado en el banquillo, esperando a ser juzgado, no me arrepiento de lo que hemos conseguido. Mi alma llena de nostalgia y mi cabeza de recuerdos, de momentos en los que nos creímos Bonnie y Clyde, atropellando a balazos la vida.


Que perro se presenta el fututo y como resuena lo bien que susurraba Antonio rasgueando su vieja guitarra:“No creo mas infierno que tu ausencia, paraíso sin ti yo lo rechazo, que ningún juez declare mi inocencia.”


viernes, 19 de septiembre de 2014

ES DE JUSTICIA


Es de justicia.  Es de justicia reconocer aquí y ahora que quien me acompaña en el camino a diario, ha conseguido que este sea feliz y afortunado.  Es de justicia reconocer aquí y ahora que quien despierta conmigo cada mañana, accede a mis necesidades con locura de enamorada.

 ¡Y qué locura! ; ha dejado su vida a un lado para dar de su vientre,  el fruto de este amor y compromiso. Y de la noche a la mañana se ha convertido en la mejor madre que nadie pudiera soñar o imaginarse.

Es buena para mí y para quien tiene la suerte de conocerla. 

Por solo una de sus sonrisas, por solo un roce de su piel, por solo un beso lleno de ternura, merece la pena haber vivido.


jueves, 4 de septiembre de 2014

DEFENSOR QUE NO DEFIENDE

Leo esta noticia en relación a la violencia de género y estoy más que indignado:  
 
"En lo que va de 2014, 11 de las 40 víctimas mortales de violencia de género habían acusado a sus agresores, por ejemplo. María del Carmen Marín, vecina de Berja (Almería) de 41 años, una de ellas. Esta había denunciado a su ex pareja ante la Guardia Civil el pasado 25 de junio. Obtuvo una orden de alejamiento, pero el agresor la incumplió y fue obligado a mantener arresto domiciliario hasta el 30 de julio. Tres días después, aún con la disposición de no acercarse, el hombre la buscó y la degolló." 

Luego me ha dado por pensar como se podría cambiar la situación. Y mirar, según su propia página web, el presupuesto del Defensor del pueblo de España es de  13.951.700,00 de euros,
www.defensordelpueblo.es/es/Transparencia/Presupuesto/presupuesto.html
de los cuales, en salarios del Defensor y los funcionarios que trabajan para el son: 11.539.700,00 €.  Los otros dos millones y casi medio de euros se desperdician en gastos superfluos que llegan a ser insultantes.

Sin demagogia pero la cifra es redonda; a esas 11 víctimas en concreto que habían pedido ser defendidas, a sus familias y amigos hay que explicarles por que el Estado nos las pudo defender si pidieron ayuda, pero si tenemos un defensor del pueblo que en salarios nos cuesta 11 millones de euros y que derrocha 2.412.000,00 € en gastos como y cito de su presupuesto "Material de oficina, suministros, comunicaciones, tributos, cuotas organismos internacionales, convenios con universidades, asistencia técnica especializada".

Además no estoy contando con el despilfarro que supone la existencia de otros supuestos "Defensores" autonómicos.
 
A mis abuelas, madre, hermanas, mujer, hija, tías, primas, sobrinas, cuñada y amigas yo no soy capaz de explicárselo.